Escenarios
GLOBALIZACIÓN-EDUCACIÓN-POSMODERNIDAD
Análisis del Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional
sobre la Educación para el Siglo XXI
Fernando Cuéllar Reyes (1)
e_minero@hotmail.com
Resumen:
Análisis de la obra La educación encierra un tesoro,
encargada por la UNESCO y elaborada por 14 especialistas coordinados
por Jacques Delors, quien reflexiona sobre el futuro del mundo a partir
de la educación.
Palabras
clave: Educación, UNESCO, globalización,
posmodernidad, Delors
“Nuestros ídolos modernos son
la ciencia y la tecnología, siendo sus templos las instituciones
que propagan su adoración y se benefician de sus réditos.
La promesa de este culto moderno -cada hombre un rey, con su palacio
privado y su carroza real ha hechizado la fantasía de la mayor
parte de la humanidad. Supongamos incluso que se realizara. ¿Qué
quedaría por hacer? Sólo un intercambio incesante de visitas
reales, comparando la cantidad y la calidad de tuberías reales
y una carrera interminable de carrozas reales provenientes de infinitos
cruces de caminos. Eliminemos los cruces de camino, mediante pasos a
desnivel, y toda la diversión del juego habrá desaparecido.
Sería como un juego de damas en el que las negras y las blancas
jugarán en tableros separados.”
EVERETT REIMER. La escuela ha muerto.
Palabras
iniciales
Hoy en día,
parece una perogrullada afirmar que vivimos en un mundo en el cual la
globalización económica, política, cultural, y
demás se vienen imponiendo de manera autoritaria; en donde la
revolución científica y tecnológica de la era electrónica
ha perfilado una única civilización tecnológica
a nivel internacional que ha erosionado y disuelto muchos de los tradicionales
valores históricos de las comunidades.
Sin embargo, es
un tema vigente sobre el cual no se tiene toda la certeza del impacto
local y mundial que tendrá en el presente y menos en el futuro.
Es interesante ubicar como se ha abordado esta temática en el
campo de la educación, particularmente llama la atención
el boom editorial que los diversos organismos internacionales han desarrollado
en la década de los noventa, desde la particularidad de sus enfoques.
Con una muestra
de estos documentos se ubican: el Libro Blanco elaborado en 1995 por
parte de la Comisión de las Comunidades Europeas, cuyo objetivo
fue trazar líneas de acción a la Unión Europea,
en los ámbitos de la educación y la formación,
en el nuevo Contexto de la mundialización de la economía
y de la difusión de las nuevas tecnologías. (2)
Los estudios y recomendaciones
del Banco Mundial, de la Organización para la Cooperación
y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de
los Estados Americanos a través de su Proyecto Multinacional
de Educación Media Superior y Superior y el Consejo Internacional
para el desarrollo de la Educación (CIDE) (3)
Asimismo, destaca
por su actualidad el Informe que la comisión Internacional presidida
por Jacques Delors presentó a la UNESCO sobre la Educación
para el Siglo XXI (4)
El análisis
de la obra se justifica por muchas razones, cabe destacar la participación
de catorce especialistas internacionales, así como la consulta
de más de 160 personalidades representantes de instituciones.
Esta diversidad muestra la heterogeneidad de enfoques del ámbito
educativo y augura el impacto que tendrá en el ámbito
mundial.
Por las características
de una obra como esta, tan amplia en su contenido y disimbola en sus
orientaciones, se torna difícil el análisis, sobre todo
si se pretende rebasar un nivel descriptivo que muestre experiencias
personales demasiado específicas, así pues el reto en
la interpretación del texto será la consistencia y el
rigor metodológico. (5)
Esto como se sabe
es una preocupación histórica planteada por la Hermenéutica.
¿Cómo efectuar la interpretación y comprensión
de un texto? Gadamer se pregunta ¿si existen realmente dos horizontes
distintos, aquél en el que vive el que comprende y el horizonte
histórico al que este pretende desplazarse?
Su respuesta es
que comprender es siempre el proceso de fusión o superposición
de estos dos horizontes. El argumento es que “el desplazarse no
es empatía de una individualidad en la otra, ni sumisión
del otro bajo los propios patrones; por el contrario significa siempre
un ascenso hacía una generalidad superior, que rebasa tanto la
particularidad propia como la del otro”. (6)
El horizonte expresa
esa panorámica amplia que debe alcanzar el que comprende, aprender
a ver más allá de lo cercano y de lo muy cercano, no desatenderlo,
sino precisamente verlo mejor integrándolo en un todo más
grande y en patrones más correctos
La tarea hermenéutica
se entiende como un entrar en diálogo con el texto, “el
acuerdo en la conversación no es un mero exponerse e imponer
el propio punto de vista, sino una transformación hacía
lo común, donde ya no se sigue siendo el que se era” (7)
Como propia limitación
debe destacarse que la verdadera experiencia es aquélla en la
que el hombre se hace consciente de su finitud. En ella encuentran su
límite el poder hacer y la autoconciencia de una razón
planificadora. Esto quiere decir que cualquier ejercicio siempre será
incompleto y que si bien existe una razón planificadora, lo único
seguro, a lo que podemos apostarle, es la apertura a la experiencia.
Desde estos referentes,
el siguiente ensayo está estructurado en dos rubros: en el primero,
se describen las características generales tanto de la institución
que generó la obra, como la obra misma; en segundo lugar, se
analiza la concepción de globalización en el documento
“Delors”, desde la perspectiva de reflexión de la
posmodernidad y sus derivaciones para la educación.
La UNESCO
y el Informe de la Comisión.
La UNESCO, acrónimo
del nombre inglés United Nations Educational Scientific and Cultural
Organization, es una agencia especializada de la Organización
de las Naciones Unidas; creada en 1946 con 20 Estados, cuenta hoy con
156 y tiene su sede en París 7.e-q, place de Fontenoy. (8)
Sus actividades
giran en torno a cinco campos: educación, ciencias exactas y
naturales, ciencias sociales, cultura y comunicación; asimismo
tiene como objetivos: (9)
- La promoción
de los derechos humanos;
- El fortalecimiento de la paz;
- El hombre como centro de desarrollo;
- La aplicación de la ciencia y la tecnología al servicio
del hombre y de la sociedad;
- La acción educativa para responder a las necesidades del
individuo y a las exigencias de la sociedad en la perspectiva de la
educación permanente y en el marco del desarrollo económico,
social y cultural;
- El mejoramiento de las oportunidades cuantitativas y cualitativas
de ciertos grupos para realizar su potencial individual y social;
- El hombre y su medio ambiente;
- La población;
- La comunicación entre las personas y entre los pueblos;
- La transferencia e intercambios de información;
- El apoyo al programa, información pública y comisiones
nacionales.
En términos
de su estructura, el órgano supremo es la Conferencia General,
la cual tiene como función aprobar el programa y el presupuesto.
Por su parte, la secretaría se encarga de cumplir los acuerdos;
tres mil personas de 130 nacionalidades integran el personal de la UNESCO.
El consejo ejecutivo, compuesto por 45 miembros, supervisa la realización
del programa. El Director General es elegido por un período de
seis años. (10)
De los organismos
que lo integran, destacan tres para el ámbito educativo:
- La Oficina Internacional
de Educación (OIE) con sede en Ginebra, se fundó en
1929; fue asumida por la UNESCO en 1969, y se ha convertido en el
primer centro mundial de educación comparada. Su actividad
más destacada es la Conferencia Internacional de Educación,
que elabora recomendaciones, suscritas por todos los Estados participantes,
y que son el mejor código prospectivo de la educación
en el siglo XX.
- El Instituto
Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE), con sede
en París, fundado en 1963, cuyo programa se centra en la planificación,
tanto desde el ángulo de la investigación como de la
formación de expertos y de la difusión de los nuevos
conceptos, métodos y técnicas.
- El Instituto
de Educación ubicado en Hamburgo, que trabaja especialmente
en investigaciones educativas y sus aplicaciones prácticas
sobre contenidos, estructuras y formación del personal docente.
Cabe mencionar que
la UNESCO tiene establecidos varios centros regionales en distintas
partes del mundo, los cuales son representativos de los sectores: educativo,
ciencias exactas y naturales o de otros sectores en la región
correspondiente, y sirven de enlace entre la sede y un determinado grupo
de países.
Asimismo, ciento
cuarenta y seis Estados Miembros han constituido comisiones nacionales
para apoyar sus actividades en sus respectivos ámbitos territoriales.
Unas 440 organizaciones no gubernamentales están asociadas a
dicho organismo y prestan su colaboración en todos los campos
de acción. (11)
Los datos anteriores
nos muestran la relevancia mundial que este organismo tiene. Sin embargo,
si se revisa el anexo No. 1 de este ensayo, se puede ubicar que, como
agencia especializada, tiene serias limitaciones en términos
de su trascendencia, motivadas fundamentalmente por razones de financiamiento.
(Véase por ejemplo su relación con el Banco Mundial y
el Fondo Monetario Internacional).
No obstante que
la UNESCO, aparentemente dispone de una estructura formal-democrática,
se ve limitada seriamente por las políticas económicas
impuestas por los Estados poderosos del primer mundo. Por ejemplo en
los años setenta y ochenta este organismo quiso cambiar el orden
mundial de la información y como Estados Unidos e Inglaterra
vieron amenazados sus intereses en los medios masivos de comunicación
multinacionales, suspendieron sus aportaciones, generando en poco tiempo
una quiebra, lo cual obligó también a cambiar a los funcionarios
responsables. (12)
Esta situación
es similar en el caso del Organismo del que depende: la Organización
de las Naciones Unidas (ONU). Al respecto, se podría pensar que
la Asamblea General de la ONU, constituye una representación
política universal democrática, en tanto que cada nación
dispone de un voto, sin embargo, en los hechos, la Asamblea es simplemente
un foro de debate público, que produce y ratifica resoluciones
y nada más, la política real se hace en el Consejo de
Seguridad y en ésta, como señala Heinz Dieterich: la democracia
no tiene lugar, ya que los cinco miembros permanentes del Consejo:Gran
Bretaña, Estados Unidos, Francia, La Unión Soviética
y China, disponen de un derecho de veto, cuyo uso puede bloquear cualquier
iniciativa o actividad de los demás estados de la sociedad mundial.
(13)
Asimismo, destaca
el hecho de que sean los Estados Unidos el país más endeudado
con la ONU; hasta el año pasado debía 1500 millones de
dólares y su Congreso, en su mayoría republicano, ha puesto
a últimas fechas como condición para aprobar el pago de
la deuda que ésta se reduzca entre 25 y 30%. (14)
Cabe aclarar que
no se pretende crear un estado de pesimismo que nos inmovilice, sin
embargo, es necesario reconocer en qué condiciones reales operan
estos organismos internacionales y cuáles son los márgenes
políticos en que se dan las intervenciones de los países
y sus intelectuales.
Con respecto a su
tradición editorial, en una de sus misiones más significativas
como es la educación, destacan entre sus obras más conocidas
a nivel internacional:
- “La crisis
mundial de la educación, un análisis de sistemas”,
elaborado en 1968 por Philip H. Coombs.
- “El Informe
Faure”. En 1971, en el marco de los movimientos estudiantiles
que habían marcado el final de la década de los sesenta,
la UNESCO solicita a una comisión presidida por el exprimer
Ministro de Educación Francés, Sr. Edgar Faure, definir
las nuevas finalidades que se asignan a la educación en virtud
de la transformación rápida de los conocimientos y de
las sociedades, las exigencias del desarrollo, las aspiraciones del
individuo y los imperativos de la comprensión internacional
y de la paz.
Veinticinco años
después, la Conferencia General de la UNESCO congruente con esa
producción y en condiciones similares de crisis mundial y con
el reconocimiento de la educación como uno de los elementos fundamentales
de la sociedad, invitó al Sr. Federico Mayor, Director General,
a convocar una comisión que reflexionara sobre la educación
y el aprendizaje en el siglo XXI, (15) cuya coordinación
le fue delegada al Sr. Jacques Delors, con la misión de “realizar
un trabajo de estudio y reflexión sobre los desafíos a
que deberá hacer frente la educación en los años
venideros y presentar sugerencias y recomendaciones en un informe que
pueda servir de programa de renovación y acción a los
decisores y a los responsables oficiales en el más alto nivel.”
(16)
En la Comisión
participaron catorce especialistas internacionales y se consultaron
más de 160 personalidades a nivel mundial. Por nuestro país
destaca las aportaciones en la Comisión del Dr. Rodolfo Stavenhagen
y como consultor el Dr. Pablo Latapí Serré.
La obra está
estructurada, además de una introducción por parte del
coordinador de la Comisión en la cual realiza una síntesis
general de la obra, por tres partes: en la primera denominada horizontes,
integrada por tres capítulos (De la comunidad de base a la sociedad
mundial, de la cohesión social a la participación democrática
y del crecimiento económico al desarrollo mundial), se presenta
una descripción, a manera de diagnóstico, de los escenarios
y problemáticas que caracterizan al mundo; en la segunda, denominada
principios, integrada por dos capítulos, se plantean los postulados
que a través de la historia de la UNESCO se han venido formulando,
a saber: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser, destacando
por su incorporación el aprender a vivir juntos, a vivir con
los demás, así como una resignificación de la educación
permanente por una educación a lo largo de la vida.
En la última
parte denominada orientaciones, integrada por cuatro capítulos,
se concretan propuestas enfocadas principalmente a los sistemas educativos,
al personal docente, al papel del político tomador de decisiones
en educación, así como a la cooperación internacional
presidida fundamentalmente por la UNESCO.
El informe se complementa
por un epílogo, en el cual once de los catorce miembros de la
Comisión hacen una contribución personal al informe consistente
en un texto autónomo, con la idea de reflejar más fidedignamente
la diversidad de problemas abordados, así como con un anexo,
en el cuál se explícita la labor de la Comisión,
el mandato, los principios y una relación de los participantes
directos e indirectos.
Cabe destacar finalmente,
la riqueza analítica que tiene el epílogo, ya que la disección
del contenido de las ponencias individuales, en términos de la
nacionalidad, perfil profesional y laboral, permite identificar de acuerdo
con el trabajo de González Téllez, los juegos discursivos
y de poder que se manifiestan a través de la lectura de la obra,
Vgr. el impacto que los discursos personales tiene en los planteamientos
centrales de la obra; el porcentaje de participación con respecto
a los miembros de la Comisión de Asía (33%) contra (13%)
de Africa, mientras que en las personalidades y organizaciones la participación
más alta la tiene América y Africa con el 42%. (17)
La Globalización
En el inicio del
informe, el Coordinador de la Comisión Jacques Delors plantea
una introducción que denominó “La educación
o la utopía necesaria”. Este título encierra una
gran paradoja. La palabra utopía, del gr. ou, no y topos, lugar,
se define como un lugar que no existe, usada clásica y literariamente
como una quimera, un sueño, una fantasía, es una palabra
difícil de conjugar como metáfora, recordemos vgr. la
utopía de Tomás Moro o de Campanella en la Ciudad del
Sol. (18)
Desde esta perspectiva,
me parece que en esta obra no se aplica ni metafórica ni literalmente
este concepto, pensar en una utopía es pensar en escenarios que
salen de lo real, pero que a la vez son histórica y socialmente
ubicables. En el caso del informe, el escenario retratado, que cruza
toda la obra es la “globalización”. No hay tal utopía,
éste es el hilo conductor. No obstante las diversas aportaciones
de los autores, ya sean los matices conservadores, moderados o radicales,
todos tienen de telón de fondo el discurso globalizador.
Pareciera que no
existen otra formas de pensar el futuro, ¿realmente no podríamos
imaginar un mundo diferente, no hay boleto de regreso?
Cabe mencionar que
no es la única frase que desde una lectura de la realidad barre
con la metáfora, lo mismo podríamos pensar por ejemplo
del título del texto en cuestión “La educación
encierra un tesoro”, cuya frase podría tener una doble
connotación: la educación contiene un tesoro o está
atrapada, no importando que sea un tesoro.
Pero en fin, se
pueden efectuar muchas más lecturas; sin embargo, recordando
el problema de la finitud y tratando de delimitar el eje de análisis,
a continuación se argumenta como se va construyendo en el informe
el discurso globalizador y dentro de éste las grandes ausencias
que se presentan como efectos de la globalización, para posteriormente
en función de los conceptos de la posmodernidad realizar un análisis
más específico, que permita también valorar sus
implicaciones al ámbito educativo.
El discurso globalizador
si bien se encuentra en gran parte de la obra, se fija significativamente
en los siguientes contenidos:
En la introducción
se señala “un contexto marcado por la interdependencia
cada vez mayor entre los pueblos y por la globalización de los
problemas” (pág. 11); “la globalización de
la cultura se realiza progresiva pero todavía parcialmente”
(pág. 12); “Nuestros contemporáneos experimentan
una sensación de vértigo al verse ante el dilema de la
globalización, cuyas manifestaciones ven y a veces sufren, y
ante la búsqueda de raíces, referencias y pertenencias.
La educación debe afrontar este problema porque se sitúa
más que nunca en la perspectiva del nacimiento doloroso de una
sociedad mundial...” (pág. 13).
En esta parte del
informe no se precisa lo que se entiende por globalización, sin
embargo se le asigna un carácter mundial, que la educación
tiene que reconocer.
En el Capítulo
1, “de la comunidad de base a la sociedad mundial”, se precisa
la idea de globalización en los siguientes términos:
“Existe hoy
en día un escenario mundial donde, lo deseemos o no, se juega
una parte del destino de cada uno de nosotros. La interdependencia planetaria
impuesta por la apertura de las fronteras económicas y financieras
bajo la presión de las teorías librecambistas, fortalecida
por el desmantelamiento del bloque soviético, instrumentalizada
por las nuevas tecnologías de la información, no deja
de acentuarse en los planos económico, científico, cultural
y político. Percibida confusamente por los individuos, esa interdependencia
se ha convertido en una realidad que impone limitaciones a los dirigentes”
(pág. 33).
“En los últimos
25 años, el fenómeno de la globalización de las
actividades se hizo presente en primer lugar en la economía.
La suspensión de los reglamentos y la supresión de barreras
de los mercados financieros, aceleradas por los progresos de la informática,
dieron muy pronto la sensación de que éstos últimos
ya no constituían compartimentos herméticos dentro de
un vasto mercado de capitales dominado por algunas grandes plazas. Todas
las economías pasaron entonces a ser dependientes de los movimientos
de una masa de capitales cada vez mayor, que transitaba con gran rapidez
de una plaza a otra en función de las diferencias de tasas de
interés y de presiones especulativas. Siguiendo su propia lógica,
que acentúa la concentración a corto plazo, estos mercados
financieros mundiales ya no dan cuenta solamente de las restricciones
de cada economía real sino que a veces parecen imponer, con su
propia lógica, su ley a las políticas económicas
nacionales. Poco a poco las actividades industriales y comerciales,
se han visto afectadas por esta apertura de las fronteras... la interdependencia
coyuntural hacen del mundo entero una caja de resonancia de las crisis
industriales de los países más desarrollados.” (pág.
34 y 35).
Como se observa,
las fijaciones de sentido (19) en la idea de globalización
están centradas principalmente en los aspectos económicos
y en cuanto a las nuevas tecnologías de la comunicación,
sin negar que también se haga referencia vgr. a aspectos ambientales.
En los dos rubros
que se destacan, se señalan desigualdades vgr. en el aspecto
económico: “El desarrollo de las interdependencias ha contribuido
a poner de relieve muchos desequilibrios: desequilibrio entre países
ricos y pobres; disparidad social entre los ricos y los excluidos de
cada país”(pág. 41). En el aspecto tecnológico
se menciona que “no hay que olvidar que una población desasistida,
todavía muy numerosa sigue excluida de esta evolución,
en particular en las regiones donde no hay electricidad...” (pág.
37.)
Es este el escenario
de globalización que está de fondo y el cual se maneja
como ineluctable, hecho ante el cual debemos mantener serías
interrogantes. Augusto Roa Bastos, intelectual latinoamericano, asegura
categórico que es sólo otra forma de nombrar lo que antes
llamábamos el poder imperial de las grandes potencias del mundo.
Es difícil,
por la realidad de nuestros países, que este orden mundial pueda
mejorar la relación de los países, las interconexiones
de superación. “Es otro nombre para aquellas grandes fuerzas
que tendían a unificar, a dar cohesión al mismo centro
hegemónico de siempre simplemente para fortalecer el imperialismo
económico. Eso es lo más global que existe. Es un término
retórico que se usa, suena bien. Estamos ante la necesidad, entonces,
de recuperar volúmenes de los que hemos sido despojados, a través
de una larga historia de despojos. Esto de la globalización nos
da la ilusión de que podemos volver a reintegrarnos a un magma
humano internacional que ya no existe, y mi visión es que en
realidad suena a colonialismo.” (20)
Desde esta visión
más crítica de la realidad, una de las ausencias en este
discurso globalizador es que el sistema de producción mundial
está centrado en las empresas transnacionales, las cuales se
han convertido en el espíritu rector de la aldea global.
Estos organismos
productivos han dejado de ser meros exportadores de mercancías
y servicios para crear una infraestructura mundial de producción
y distribución cuyo valor se calcula superior a los 2.1 billones
de dólares, es decir, dos veces mayor que el Producto Interno
Bruto latinoamericano. De las alrededor de 7,000 empresas transnacionales
que había en los años sesenta, el número ha crecido
a 37,000 en la actualidad. (21)
De acuerdo con Heinz
Dieterich, “Los ingresos combinados de los quinientos gigantes
alcanzaron en 1994 la suma de 10,245.3 billones de dólares, es
decir 50 por ciento mayor que el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense;
diez veces mayor que el PIB de América Latina y del Caribe en
1990; 25 veces mayor que el PIB del país latinoamericano más
grande (Brasil: 414.060 mmd en 1990); 43 veces mayor que el PIB mexicano
(237.750 mmd) y 230 veces mayor que el venezolano (48.270 mmd).”
(22)
Con base en su origen,
que cabe mencionar es aparente pues gran parte de las mercancías
que circulan por el mundo ya no tienen nacionalidad o por lo menos no
es tan fácil ubicarlo (por ejemplo los autos que se ensamblan
con piezas de diferentes países). De las diez compañías
más grandes del mundo, seis son japonesas, tres son estadounidenses
y una es británica/holandesa. La distribución geográfica
de las corporaciones refleja las habituales estructuras de poder en
la sociedad global: 435 de las 500 transnacionales más importantes
-el 87 por ciento- pertenecen a los países del Grupo G-7. De
ellas, 151 son estadounidenses, 149 japoneses, 44 alemanas, 40 francesas,
33 británicas, 11 italianas y 5 canadienses. De América
Latina se encuentran 2 brasileñas, 2 mexicanas y una venezolana
en la excelsa lista de amos del mercado mundial; pero es significativo
que esas empresas pertenecen, sin excepción, a los sectores primarios
y terciarios: tres son petroleras y dos de servicios (banco y teléfonos),
reflejando, de esta manera, la virtual inexistencia de un potencial
industrial latinoamericano en el mercado mundial. (23)
Es un hecho que
en el análisis del proceso de globalización económica
y mundialización capitalista, se suelen privilegiar y hacer explícitos
solamente los grandes cambios en la estructura y la dinámica
del intercambio de mercancías en el terreno de la ingeniería
financiera, la desregulación, y la mayor libertad de movimiento
de capitales, o bien se destaca el dominio -ahora sí- planetario
de la relación-capital, sin embargo poco se dice de los efectos
que esta globalización económica y tecnológica
tiene para los países pobres del mundo o si se dice, como en
el caso del informe “Delors”, los datos nunca dejan de ser
críticos.
Para darnos una
idea complementaria al análisis que presenta el documento “Delors”
sobre los efectos sociales de la globalización, de las incongruencias
que se generan y del marco social en que está actuando y actuará
la educación, podemos tomar como referencia los siguientes datos:
• De acuerdo
con información del Banco Mundial, en números absolutos
los pobres extremos aumentaron en más de 80 millones en tan
sólo seis años, al pasar de 1 230 en 1987 a 1 310 millones
de personas en 1993 (según la metodología del umbral
de la pobreza absoluta, donde una persona es pobre si subsiste con
un ingreso de menos de un dólar al día), concentradas
sobre todo en las zonas rurales de Asia meridional, África
subsahariana y Latinoamérica. Casi la tercera parte de la población
urbana del mundo vive en un estado de pobreza absoluta. En 1990, esta
situación hubiera representado unos 400 millones de individuos;
se prevé que la cifra ascienda a 1 000 millones al final del
siglo. (24)
• El reporte sobre Desarrollo Humano (1998) presenta un mundo
en donde la mayoría de las personas viven en una pobreza devastadora,
mientras que muy pocas disfrutan de la abundancia. El crecimiento
del consumo en el siglo XX no tiene precedente en escala como en diversidad,
ha sido mal distribuido, dejando un cúmulo de carencias y desigualdades.
El consumo per capita se ha incrementado en los países industrializados
en alrededor de un 2.3% anual durante los últimos 25 años,
sin embargo el 20% de la población más pobre del mundo
ha quedado fuera de este crecimiento.
“Más
de mil millones de personas están privadas del consumo destinado
a cubrir sus necesidades básicas. De los 4.4 mil millones
de personas que hay en los países en vías de desarrollo,
cerca de tres quintas partes no tienen servicios sanitarios básicos,
casi una tercera parte no tiene acceso a agua potable, una cuarta
parte no tienen viviendas adecuadas, un quinto de ellos no tienen
acceso a los servicios modernos de salud. Una quinta parte de los
niños no llegan más que al quinto grado en la escuela...”
(25)
La diferencia con
respecto a los países industrializados, se puede observar en
el consumo de un niño nacido en la Ciudad de Nueva York, Paris
o Londres, quien el día de hoy consume, desperdicia y contamina
más durante toda su vida, que 50 niños en un país
en desarrollo. (26)
• El desequilibrio alcanza también a los países
del primer mundo. Entre el 7 y 17% de la población de estos países
son pobres. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo ha encontrado
los extremos más impresionantes aun dentro de los Estados Unidos,
donde el 16.5% de la población vive en la pobreza y una quinta
parte de su población es analfabeta funcional. (27)
• El proceso
de globalización no sólo está integrando al comercio,
a las inversiones y a las mercancías financieras, sino que también
está integrando mercados de consumidores con un constante flujo
de nuevos productos, lo que genera una competencia salvaje. (28)
• La Organización Internacional del Trabajo destaca que:
“Un
billón de trabajadores -aproximadamente un tercio de la fuerza
laboral del mundo- están desempleados o subempleados, cifra que
no ha variado sustancialmente en las estimaciones de la OIT. De ese
billón, unos 150 millones se encuentran de hecho desempleados,
buscan trabajo o están en disposición de trabajar. Además
del 25 al 30% de los trabajadores del mundo- o lo que es igual, entre
750 y 900 millones de personas- están subempleadas; es decir
su jornada de trabajo es sustancialmente menor que la jornada completa
que desearían realizar, o su salario es inferior al que necesitarían
para vivir”. (29)
Las cifras anteriores
nos permiten reflexionar sobre el contexto en que tenemos que situar
la acción educativa y preguntarnos una y otra vez ¿Este
es el escenario que queremos, ésta es la utopía deseada.
Ante el planteamiento dominante, según el cual el capitalismo
ha ingresado a una nueva etapa de su desarrollo, conformando “una
nueva totalidad histórica”, en la que las fronteras se
nulifican o se anulan y donde el Estado nación y la soberanía
se tornan “anacrónicos” y “quiméricos”,
pues tanto éstos como la economía y la sociedad nacional
funcionan como provincias de la sociedad global, se impone la necesidad
de pensar y repensar un razonamiento alternativo que busque la verdadera
novedad de los tiempos que nos ha tocado vivir y las consecuencias de
un planteamiento que sostiene que las fuerzas inexorables de la autorregulación
por el mercado presentan como imposible u utópico cualquier razonamiento
o determinismo del globalismo homogenizante. (30)
Así pues,
sean cual sean los procesos y efectos que se generen con la globalización,
sea el queso Suizo u Holandés como lo apunta la metáfora
de Carlos Fuentes, (31) lo cierto es que más
que inmovilizarnos con esa realidad, o que nos suceda lo que con las
explicaciones de la teoría de la reproducción en donde
de la crítica se pasaba a un estado de parálisis al comprender
que el mundo estaba dado y que no podría haber movimientos, lejos
de eso creemos que efectivamente la educación es un factor de
cambio y que en ese sentido vale idear y trabajar por la utopía.
Globalización
-educación- posmodernidad
Alicia de Alba señala
que el término posmodernidad resulta resbaladizo e impreciso,
características que responden precisamente a la realidad sobre
la cual quiere dar cuenta, a la que pretende escrutar, comprender, reconstruir.
(32)
La construcción
y los significados actuales que se le atribuyen a la palabra posmodernidad
varían, entre otras cosas, en función del nivel de desarrollo
de las sociedades. Hay varios pensadores que coinciden en que es una
palabra que para el caso de América Latina no se aplica, porque
nuestras comunidades ni siquiera han llegado a la modernidad, mientras
que en los países europeos o norteamerica ahora es motivo de
serias reflexiones, entre otras de lo que significa la razón,
el hombre como centro del universo, la ciencia, el progreso, etc. (33)
También es
cierto que se puede entender a la posmodernidad como una moda sociocultural,
o como un término bajo el cual se agrupan las más diversas
demostraciones de los problemas que venimos padeciendo en las diferentes
manifestaciones de la cultura occidental; sin embargo, es un hecho que
en el análisis de los pronunciamientos posmodernos se puede tener
un valioso acceso para reflexionar en torno a la problemática
del hombre en la modernidad tardía. (34)
Antes de hablar
de posmodernidad, conviene precisar el concepto que le precede, es decir
la posmodernidad. Luis Villoro hace una excelente disección de
dos términos que son claves para entender la modernidad y la
nueva concepción dentro de la posmodernidad: sujeto y razón.
Plantea que en
el pensamiento antiguo, tanto griego como romano, el hombre es un
ente entre otros, sólo a partir del todo podemos determinar
el lugar que le corresponde; el cambio en la modernidad se da cuando
ya no se considera al hombre desde el mundo, sino al mundo desde el
hombre, éste es un sujeto ante el que todo puede ser objeto.
Así, el hombre es visto como un sujeto autónomo, abierto
al mundo, para transformarlo según sus proyectos y su trabajo
(35)
“Con respecto
a la razón, la modernidad formula un proyecto de racionalización
del universo, se trata de una visión totalizadora. El Siglo XVII
se convierte en el proyecto de una ciencia universal, capaz de expresarse
en ideas claras y de formularse en lenguaje matemático. Todo
debe estar sujeto a las condiciones marcadas por la razón. En
la Ilustración se vuelve el ideal del dominio universal de la
razón. En los siglos XIX y XX se concreta en el avance triunfal
de la ciencia y la técnica, transformadoras de la morada humana”.
(36)
El ideal de racionalización
no sólo se plantea para la naturaleza, también para la
sociedad, concibiendo a la sociedad como resultado de un acto racional;
idea que conlleva la concepción de progreso de la humanidad.
Pero la historia
no es un proceso lineal y de cortes exactos, la razón totalizará
es al mismo tiempo cuestionada por grandes pensadores; es en el siglo
XIX y la primera mitad del XX en donde a partir de dos fracasos dramáticos
a escala planetaria la crisis de las ideas básicas de la modernidad
se generaliza: la depredación de la naturaleza amenaza con agotarla,
es un progreso que no es el esperado para una morada digna del hombre.
A esta crisis se le suma el ideal de transformación de la sociedad,
el Capitalismo ha conducido a sociedades dominadas por una burocracia
tecnocrática, donde el ciudadano queda reducido a anónimo
sujeto de consumo (37). Sin dejar de agregar que la
razón no ha detenido los grandes conflictos y barbaries de las
cuales todos podríamos enumerar ahora mismo varios ejemplos.
Estos conceptos
más otros que abordaremos más adelante, están en
el centro del debate del posmodernismo y la educación al ser
una disciplina humanística está obviamente involucrada.
Desde esta perspectiva, en el informe se identifica un exacerbado educacionismo,
se ubica a la educación como la gran revelación.
“La educación
durante toda la vida se presenta como una de las llaves de acceso al
siglo XXI. Esta noción va más allá de la distinción
tradicional entre educación básica y educación
permanente y responde al reto de un mundo que cambia rápidamente.
Pero esta afirmación no es nueva, puesto que en anteriores informes
sobre educación ya se destacaba la necesidad de volver a la escuela
para poder afrontar las novedades que surgen en la vida privada y en
la vida profesional. Esta necesidad persiste, incluso se ha acentuado,
y la única forma de satisfacerla es que todos aprendamos a aprender”.
(38)
Se sigue magnificando
a la ciencia y la tecnología en la resolución de problemas.
La búsqueda del interés pragmático y del utilitarismo
tecnológico, se convierten en los fines de la educación,
cuando tendrían que ser sólo alternativas para lograr
el desarrollo integral de la persona. La educación que pudo ser
una alternativa de la modernidad para propiciar un mundo organizado
por la razón íntegramente humana, se encuentra atrapada
por uno de sus intereses dominantes. Se ha sometido a la ciencia olvidando
su fundamento filosófico, ha contribuido notablemente a la anulación
del mundo de vida, por el mundo limitado de la tecnología científica.
(39)
El mundo de vida
del sujeto queda anulado en el intento de controlar y manipular las
acciones. El predominio, pues, de un tipo de racionalidad, la científico-técnica,
es una de las características en que deriva la modernidad, y
uno de los elementos que configuran todas las instituciones fundamentales
de la sociedad moderna. Racionalización e institucionalización
van de la mano, incluyendo, fundamentalmente, a las instituciones educativas,
en tanto se pretende hacer de la práctica educativa, uno de los
momentos más importantes para reproducir los fines y valores
que se propone la sociedad. (40)
En la autopia que
se plantea en el documento Delors, es conveniente ponerle limites a
la razón, la educación es parte de esa razón. Habría
que caminar con cuidado y plantear al igual que con la ciencia y la
tecnología sus limites, pero al mismo tiempo valorar que la educación
serviría para entender las nuevas conciencias del tiempo y el
espacio que los avances científicos y tecnológicos han
redefinido (41). Será entonces la educación
juez y parte, juez en tanto que verdaderamente tendrá un papel
decisivo para la compresión de los significados de esa modernidad
pero también deberá cuidar de no caer en la inercia de
una razón absoluta, que sea parte de lo que hasta aquí
hemos venido cuestionando.
Desde este mismo
referente posmoderno, se puede efectuar también el ande análisis
de las relaciones de alteridad y de rechazo de los grandes relatos,
en el marco de la globalización y del multiculturalismo.
Uno de los aspectos
claves en el análisis de la globalización es el del multiculturalismo.
En el Capítulo 1 del informe se hace referencia a “las
múltiples caras de la interdependencia planetaria”, específicamente
en lo local y lo mundial y en comprender al mundo, comprender al otro.
Cabe aclarar que
el análisis es general y no se considera una revisión
desde el multiculturalismo; al respecto se señala que “...
la exigencia de verdad, que conduce a reconocer que los grupos humanos,
los pueblos, las naciones, los continentes no son todos semejantes,
por este simple hecho, nos obliga a mirar más allá de
la experiencia inmediata, a aceptar la diferencia a reconocerla y a
descubrir que los demás pueblos tienen una historia que también
es rica e instructiva. El conocimiento de las demás culturas
conduce entonces a una doble toma de conciencia: la de la singularidad
de la propia cultura pero también la de la existencia de un patrimonio
común de toda la humanidad”. (42)
En el ámbito
de la transculturización se aborda, de manera muy superficial,
la globalización-uniformización de la cultura, en donde
se debe valorar la manera silenciosa, pero eficaz en que los medios
electrónicos de comunicación infunden modelos culturales
dominantes.
En este contexto,
interesa identificar los procesos de transculturización, en donde
se propagan los estilos de vida de las clases medias de occidente urbanizadas
e industriales.
Al respecto, cabe
destacar que en los países latinoamericanos se transmiten en
promedio más de 500 mil horas anuales de televisión, mientras
las naciones europeas sólo difunden 11 mil. La proporción
de videocaseteras en Argentina, Perú, Colombia, Venezuela y México
(más de 30% de los hogares), es superior a la de Bélgica
(26.3%) e Italia (16.9%) (García Canclini, 1994). Aproximadamente
el 70% de las películas difundidas por la televisión,
las salas de cine y los videoclubes en Argentina, Brasil, Venezuela
y México provienen de Estados Unidos.
En virtud de lo
anterior, habría que analizar ¿qué sentido tiene
hablar de un mundo multicultural que adopta globalmente patrones culturales
de los países hegemónicos económicamente?
¿Qué
hacer en el contexto de la globalización con los 30 millones
de indígenas que viven en América Latina?, considerando
que son grupos que poseen territorios diferenciados, lenguas propias
(cuyos hablantes aumentan en unas regiones) y hábitos de trabajo
y consumo que los distinguen. La resistencia de cinco siglos de los
Aymara (2 millones); los Mapuches (700 mil); los Mixtecos (600 mil),
los Mayas, Nahuas y los diez millones de Chequas. (García Canclini,
1994) (43).
Aún más
como señala Canclini ¿cuál puede ser en el futuro
la presencia en el mercado internacional y la capacidad de autogestión
de un continente como el latinoamericano, con una población que
supera el 8% de la población mundial, mientras sólo participa
con el 6% del producto interno bruto del planeta, el 3.2% de la producción
de bienes de capital.
Realmente es posible
hablar de integración de estas comunidades de un modo pleno al
desarrollo moderno rescatando lo sustantivo de su cultura.
- ¿Qué
pasa con las nacionalidades en este contexto? Paradójicamente
junto a las tendencias globalizadoras constatamos la persistencia y
a veces la exasperación de las tendencias nacionalistas. Esto
es consecuencia de que los referentes históricos, locales o regionales
no han dejado de tener relevancia sino que se incrementan cada vez más.
El proceso vivido
por la unidad europea es un buen ejemplo: se da en un contexto de globalización,
ha reintroducido por un lado la importancia de lo global, redimensionando
el impacto de los procesos sociales de integración.
- Cuál es
actualmente la noción de frontera?, debe ser considerada de otra
manera. Las fronteras físicas dejan de tener importancia, en
tanto que los límites se reorganizan de otra manera social y
simbólica. La conquista de territorios se realiza de otra manera,
las invasiones son simbólicas, impactando más que lo físico,
lo cultural.
En virtud de la
situación antes presentada, cobra vigencia la preocupación
posmodernista acerca de las relaciones de alteridad planteadas en el
análisis del documento “Delors”, en el sentido de
reconocer las diferencias e incorporar en los aprendizajes el convivir
con los demás.
Actualmente existe
una sería reflexión acerca de la relación ontica-epistémica
entre el “yo y el tú”. Gadamer plantea que el encuentro
con el otro podría clasificarse en tres grupos: el otro entendido
como instrumento, analogon y apertura: (44)
El otro, además
de ser absolutamente previsible, es un instrumento para mí porque
lo utilizo para mis propios fines. No hay duda que andamos muy lejos
de lo que podría comprenderse como un acercamiento moral al otro,
o una interacción moral.
El otro como análogon
es la postura más característica de la ortodoxia fenomenológica
que, por otro lado, Husserl procuró evitar. En este caso, el
otro sí es reconocido como persona, como distinto, pero la comprensión
de éste sigue siendo un modo de referencia a mí mismo.
El tú, en la relación analógica, pierde la inmediatez.
El tú es comprendido, pero desde la posición del otro.
El otro aparece
en la tercera relación Gadameriana como apertura. Hay que dejarse
hablar por el otro. Comprender al otro no significa en modo alguno abarcarlo,
someterse a él, o hacer lo que te pide. ¿Qué significa,
entonces, abrirse al otro?
La
apertura hacia el otro implica, pues, el reconocimiento de que debo
estar dispuesto a dejar valer en mí algo contra mí, aunque
no haya ningún otro que lo vaya hacer valer contra mí.
[Gadamer?
La acción
entre dos sujetos implica una relación comprensiva y por lo mismo
una traducción. Comprender al otro significa traducirlo, de ahí
que desde el punto de vista hermenéutico jamás pueda tenerse
acceso al original. En la cotidianidad las acciones son crecientes o
decrecientes, pero en ningún caso ni estáticas ni unidireccionales.
Toda acción implica un futuro y por lo mismo un proyecto en constante
construcción.
Estos conceptos
ónticos y epistémicos guardan estrecha relación
en como ven los países poderosos a los países débiles.
En el discurso del informe existe desde mi punto de vista una relación
análoga, no hay apertura del “yo”, el otro siempre
es en función del “yo”, se sigue tocando al son del
que detenta un poder material o ideológico.
Aquí es donde
cobra importancia también la noción de igualdad y diferencia,
hay que estar atento siempre a esta última, la diferencia es
siempre un producto de la historia, la cultura, el poder y la ideología.
En este marco tendríamos
que plantear como señala Peter Mclaren, un multiculturalismo
de la resistencia, el cual se caracteriza porque “rechaza ver
a la cultura como no conflictiva, como armoniosa y consensual”.
La democracia es entendida como ocupada no se da sin costuras, lisa
o siempre en un estado relativo de equilibrio político y cultural.
El multiculturalismo de la resistencia no ve a la diversidad en si misma
como una meta, sino que más bien sostiene que la diversidad debe
ser afirmada dentro de las políticas de crítica cultural
y un compromiso con la justicia social. El multiculturalismo sin una
agenda transformadora política puede simplemente ser otra forma
de acomodación al status quo. (45)
Finalmente, conviene
plantear porque el rechazo a los grandes relatos. El cuestionamiento
surge porque si se parte del análisis del escenario que permea
el informe Delors, se pretende universalizar un discurso globalizador
en un momento en el que la posmodernidad, de acuerdo con Lyotard ofrece
abandonar los grandes relatos, para tener relatos pequeños y
parciales que resuelvan la problemática diferenciada de los distintos
grupos. Hoy se habla de una ética provisional y de circunstancias,
que olvida los viejos principios y contratos para justificar las diferencias
y discriminaciones y que ofrece resolver la problemática dependiendo
de los acuerdos temporales de los actores.
Los relatos tuvieron
la función de legitimar las normas y valores por los que se rige
una colectividad, ejercieron las funciones de cohesionar a la sociedad
y de legitimar sus proyectos, esto es claro en los planteamientos vividos
por ejemplo en la guerra fría socialismo o capitalismo. Si este
es un serio cuestionamiento de la posmodernidad,¿por qué
no cuestionar el gran escenario globalizador? que como ya se vio legitima
un proyecto que no depara nada cierto para nuestros pueblos latinoamericanos.
Es un hecho que los grandes fundamentos de la razón ahora son
sólo mitos.
Apertura,
no conclusión.
Para ser congruentes
con la idea planteada inicialmente en la introducción, en el
diálogo con el texto no podemos llegar a conclusiones, es preferible
mantener la idea de apertura.
La experiencia de
la apertura en documentos como el de Delors representa la posibilidad
de interpretar y comprender los discursos mundiales actuales sobre la
educación y establecer relaciones con lo que está sucediendo
en los países latinoamericanos y específicamente en el
caso de nuestro país.
Este ejercicio nos
obliga a no asumir textualmente los discursos, es necesaria la reflexión
permanente, es conveniente ubicar a la educación en el contexto
social que la origina y al cual debe responder, así como asumir
la voz de cambio de aquellos sectores de la sociedad que propugnan por
una transformación de la sociedad.
Hoy más que
nunca necesitamos cuestionarnos el escenario de globalización
y construir verdaderas utopías locales; no debemos ignorar el
peligro que implica hipnotizarnos con escenarios, que a fuerza de repetirlos
se convierten gradualmente en vida cotidiana.
En este contexto,
la posmodernidad representa una posibilidad epistemológica y
teórica para el amplio campo de las ciencias sociales y humanas
(como es el caso de la educación), toda vez que puede proporcionarnos
herramientas para imaginar mundo-mundos distintos y pensar en valores
educativos que verdaderamente promuevan la formación integral
del hombre y que favorezcan una congruencia entre ser, pensar y actuar.
Notas:
(1) Fernando Coellar Reyes es Director General de
Desarrollo Social, Delegación Iztapalapa, Profesor de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UNAM
(2) Cfr.
Comisión de la Comunidad Europea Libro Blanco sobre la Educación
y la Formación.
(3)
Cfr. Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento/Banco Mundial
Educación Técnica y Formación Profesional. Consejo
Internacional para el Desarrollo de la Educación Estrategia para
mejorar la calidad de la Educación Superior
en México.
(4) Cfr..
Jacques Delors La Educación encierra un tesoro.
(5) Este
comentario no pretende caer en un científicismo, ya que nadie
puede creerse seguro porque se apoya en la objetividad de su procedimiento
metodológico y niega su propio condicionamiento.
(6) Cfr.
Hans George Gadamer. Verdad y Método I. p. 375.
(7)
Ibid. p. 458.
(8) Cfr.
Anexo No. 1.
(9)
Cfr. Diccionario de Ciencias de la Educación. Santillana pp.
1393-1384.
(10)
Cfr. Anexo No. 2.
(11)
Diccionario de Ciencias de la Educación. op. cit. p. 1394.
(12) Cfr.
Heinz Dieterich Steffan Globalización, Educación y Democracia
en América Latina. p. 69.
(13)
Idem.
(14)
Cfr. Periódico “La Jornada “del 23 de septiembre
de 1997.
(15) Cfr.
Anexo No. 3.
(16)
Jacques Delors. La educación encierra un tesoro. p. 288.
(17) Cfr.
Ma. Eugenia González Téllez. Juegos Discursivos- Juegos
del Poder. P.5.
(18)
Si bien la connotación de utopía que se sigue en esta
parte es la clásica, el concepto ha trascendido, ha dejado de
ser sinónimo de fábula o quimera, recuperando su sentido
auténtico de modo específico de conocer la realidad a
través de su proyección ideal de la misma “la crítica
precedente había cometido el error grosero de confundir el modo
de pensar utópico en la expresión literaria más
frecuentemente adaptada por aquél”. Cfr. Diccionario de
Ciencias de la Educación. Op. cit. p. 1400.
(19) Esta
categoría y la que aparece más adelante (ausencias)fueron
planteadas por la Dra. Alicia de Alba para el análisis de aquellos
significados que son recurrentes o no aparecen en el discurso de la
obra.
(20)
Cfr. Periódico “La Jornada” viernes 25 de septiembre
de 1997.
(21)
Heinz Dieterich Steffan. Globalización, Educación y Democracia
en América latina. p. 49.
(22)
Ibid. p. 50.
(23)
Idem.
(24)
Cfr.José Guadalupe Gandarilla Salgado. La Globalización:
efectos y tragedias sociales. pp. 21-24.
(25)
Cfr. Organización de Naciones Unidas. Informe de Desarrollo Humano.
1998. pp. 3-4.
(26)
Ibid. p.1.
(27)
Idem.
(28)
Ibid. p. 10.
(29)
Organización Internacional del trabajo. Informe de la OIT sobre
el Empleo en el Mundo 1998-1999. p.1.
(30) José
Guadalupe Gandarilla Salgado. op. cit. pp 21-24.
(31)
Carlos Fuentes Por un progreso incluyente. pp. 42-54.
(32)
Cfr. Alicia de Alba. Posmodernidad y Educación. p.132.
(33)
Adriana Puiggrós. Modernidad, Posmodernidad y Educación.
p. 179.
(34)
Leonardo Méndez Sánchez. El hombre en la modernidad tardía,
reflexiones en torno a la posmodernidad y la práctica educativa.
p. 1.
(35)
Cfr. Luis Villoro. Filosofía para un fin de época. P.44.
(36) Idem.
(37)
Ibid. pp.45-46.
(38) Jacques
Delors. Op. cit. p. 16
(39) Leonardo
Méndez Sánchez. Op. cit. p. 3
(40)
Idem.
(41)
Cfr. Jürgen Habermas. Nuestro breve siglo. pp. 40-41
(42)
Jacques Delors. Op.cit. p. 45.
(43)
Las cifras varían Stavenhagen señala que son 400 grupos
indígenas que constituyen una población de aproximadamente
40 millones de hbitantes.
(44)
Cfr. Hans. Georg Gadamer. Op. cit. pp. 421-439
(45)
Cfr. Peter Mclaren y Kelly Estrada. Un diálogo sobre multiculturalismo
y Cultura democrática. p. 31P
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