Escenarios

GLOBALIZACIÓN-EDUCACIÓN-POSMODERNIDAD
Análisis del Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI


Fernando Cuéllar Reyes
(1)
e_minero@hotmail.com

Resumen: Análisis de la obra La educación encierra un tesoro, encargada por la UNESCO y elaborada por 14 especialistas coordinados por Jacques Delors, quien reflexiona sobre el futuro del mundo a partir de la educación.

Palabras clave: Educación, UNESCO, globalización, posmodernidad, Delors


“Nuestros ídolos modernos son la ciencia y la tecnología, siendo sus templos las instituciones que propagan su adoración y se benefician de sus réditos. La promesa de este culto moderno -cada hombre un rey, con su palacio privado y su carroza real ha hechizado la fantasía de la mayor parte de la humanidad. Supongamos incluso que se realizara. ¿Qué quedaría por hacer? Sólo un intercambio incesante de visitas reales, comparando la cantidad y la calidad de tuberías reales y una carrera interminable de carrozas reales provenientes de infinitos cruces de caminos. Eliminemos los cruces de camino, mediante pasos a desnivel, y toda la diversión del juego habrá desaparecido. Sería como un juego de damas en el que las negras y las blancas jugarán en tableros separados.”

EVERETT REIMER. La escuela ha muerto.

Palabras iniciales

Hoy en día, parece una perogrullada afirmar que vivimos en un mundo en el cual la globalización económica, política, cultural, y demás se vienen imponiendo de manera autoritaria; en donde la revolución científica y tecnológica de la era electrónica ha perfilado una única civilización tecnológica a nivel internacional que ha erosionado y disuelto muchos de los tradicionales valores históricos de las comunidades.

Sin embargo, es un tema vigente sobre el cual no se tiene toda la certeza del impacto local y mundial que tendrá en el presente y menos en el futuro. Es interesante ubicar como se ha abordado esta temática en el campo de la educación, particularmente llama la atención el boom editorial que los diversos organismos internacionales han desarrollado en la década de los noventa, desde la particularidad de sus enfoques.

Con una muestra de estos documentos se ubican: el Libro Blanco elaborado en 1995 por parte de la Comisión de las Comunidades Europeas, cuyo objetivo fue trazar líneas de acción a la Unión Europea, en los ámbitos de la educación y la formación, en el nuevo Contexto de la mundialización de la economía y de la difusión de las nuevas tecnologías. (2)

Los estudios y recomendaciones del Banco Mundial, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de los Estados Americanos a través de su Proyecto Multinacional de Educación Media Superior y Superior y el Consejo Internacional para el desarrollo de la Educación (CIDE) (3)

Asimismo, destaca por su actualidad el Informe que la comisión Internacional presidida por Jacques Delors presentó a la UNESCO sobre la Educación para el Siglo XXI (4)

El análisis de la obra se justifica por muchas razones, cabe destacar la participación de catorce especialistas internacionales, así como la consulta de más de 160 personalidades representantes de instituciones. Esta diversidad muestra la heterogeneidad de enfoques del ámbito educativo y augura el impacto que tendrá en el ámbito mundial.

Por las características de una obra como esta, tan amplia en su contenido y disimbola en sus orientaciones, se torna difícil el análisis, sobre todo si se pretende rebasar un nivel descriptivo que muestre experiencias personales demasiado específicas, así pues el reto en la interpretación del texto será la consistencia y el rigor metodológico. (5)

Esto como se sabe es una preocupación histórica planteada por la Hermenéutica. ¿Cómo efectuar la interpretación y comprensión de un texto? Gadamer se pregunta ¿si existen realmente dos horizontes distintos, aquél en el que vive el que comprende y el horizonte histórico al que este pretende desplazarse?

Su respuesta es que comprender es siempre el proceso de fusión o superposición de estos dos horizontes. El argumento es que “el desplazarse no es empatía de una individualidad en la otra, ni sumisión del otro bajo los propios patrones; por el contrario significa siempre un ascenso hacía una generalidad superior, que rebasa tanto la particularidad propia como la del otro”. (6)

El horizonte expresa esa panorámica amplia que debe alcanzar el que comprende, aprender a ver más allá de lo cercano y de lo muy cercano, no desatenderlo, sino precisamente verlo mejor integrándolo en un todo más grande y en patrones más correctos

La tarea hermenéutica se entiende como un entrar en diálogo con el texto, “el acuerdo en la conversación no es un mero exponerse e imponer el propio punto de vista, sino una transformación hacía lo común, donde ya no se sigue siendo el que se era” (7)

Como propia limitación debe destacarse que la verdadera experiencia es aquélla en la que el hombre se hace consciente de su finitud. En ella encuentran su límite el poder hacer y la autoconciencia de una razón planificadora. Esto quiere decir que cualquier ejercicio siempre será incompleto y que si bien existe una razón planificadora, lo único seguro, a lo que podemos apostarle, es la apertura a la experiencia.

Desde estos referentes, el siguiente ensayo está estructurado en dos rubros: en el primero, se describen las características generales tanto de la institución que generó la obra, como la obra misma; en segundo lugar, se analiza la concepción de globalización en el documento “Delors”, desde la perspectiva de reflexión de la posmodernidad y sus derivaciones para la educación.

La UNESCO y el Informe de la Comisión.

La UNESCO, acrónimo del nombre inglés United Nations Educational Scientific and Cultural Organization, es una agencia especializada de la Organización de las Naciones Unidas; creada en 1946 con 20 Estados, cuenta hoy con 156 y tiene su sede en París 7.e-q, place de Fontenoy. (8)

Sus actividades giran en torno a cinco campos: educación, ciencias exactas y naturales, ciencias sociales, cultura y comunicación; asimismo tiene como objetivos: (9)

- La promoción de los derechos humanos;
- El fortalecimiento de la paz;
- El hombre como centro de desarrollo;
- La aplicación de la ciencia y la tecnología al servicio del hombre y de la sociedad;
- La acción educativa para responder a las necesidades del individuo y a las exigencias de la sociedad en la perspectiva de la educación permanente y en el marco del desarrollo económico, social y cultural;
- El mejoramiento de las oportunidades cuantitativas y cualitativas de ciertos grupos para realizar su potencial individual y social;
- El hombre y su medio ambiente;
- La población;
- La comunicación entre las personas y entre los pueblos;
- La transferencia e intercambios de información;
- El apoyo al programa, información pública y comisiones nacionales.

En términos de su estructura, el órgano supremo es la Conferencia General, la cual tiene como función aprobar el programa y el presupuesto. Por su parte, la secretaría se encarga de cumplir los acuerdos; tres mil personas de 130 nacionalidades integran el personal de la UNESCO. El consejo ejecutivo, compuesto por 45 miembros, supervisa la realización del programa. El Director General es elegido por un período de seis años. (10)

De los organismos que lo integran, destacan tres para el ámbito educativo:

- La Oficina Internacional de Educación (OIE) con sede en Ginebra, se fundó en 1929; fue asumida por la UNESCO en 1969, y se ha convertido en el primer centro mundial de educación comparada. Su actividad más destacada es la Conferencia Internacional de Educación, que elabora recomendaciones, suscritas por todos los Estados participantes, y que son el mejor código prospectivo de la educación en el siglo XX.

- El Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE), con sede en París, fundado en 1963, cuyo programa se centra en la planificación, tanto desde el ángulo de la investigación como de la formación de expertos y de la difusión de los nuevos conceptos, métodos y técnicas.

- El Instituto de Educación ubicado en Hamburgo, que trabaja especialmente en investigaciones educativas y sus aplicaciones prácticas sobre contenidos, estructuras y formación del personal docente.

Cabe mencionar que la UNESCO tiene establecidos varios centros regionales en distintas partes del mundo, los cuales son representativos de los sectores: educativo, ciencias exactas y naturales o de otros sectores en la región correspondiente, y sirven de enlace entre la sede y un determinado grupo de países.

Asimismo, ciento cuarenta y seis Estados Miembros han constituido comisiones nacionales para apoyar sus actividades en sus respectivos ámbitos territoriales. Unas 440 organizaciones no gubernamentales están asociadas a dicho organismo y prestan su colaboración en todos los campos de acción. (11)

Los datos anteriores nos muestran la relevancia mundial que este organismo tiene. Sin embargo, si se revisa el anexo No. 1 de este ensayo, se puede ubicar que, como agencia especializada, tiene serias limitaciones en términos de su trascendencia, motivadas fundamentalmente por razones de financiamiento. (Véase por ejemplo su relación con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional).

No obstante que la UNESCO, aparentemente dispone de una estructura formal-democrática, se ve limitada seriamente por las políticas económicas impuestas por los Estados poderosos del primer mundo. Por ejemplo en los años setenta y ochenta este organismo quiso cambiar el orden mundial de la información y como Estados Unidos e Inglaterra vieron amenazados sus intereses en los medios masivos de comunicación multinacionales, suspendieron sus aportaciones, generando en poco tiempo una quiebra, lo cual obligó también a cambiar a los funcionarios responsables. (12)

Esta situación es similar en el caso del Organismo del que depende: la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Al respecto, se podría pensar que la Asamblea General de la ONU, constituye una representación política universal democrática, en tanto que cada nación dispone de un voto, sin embargo, en los hechos, la Asamblea es simplemente un foro de debate público, que produce y ratifica resoluciones y nada más, la política real se hace en el Consejo de Seguridad y en ésta, como señala Heinz Dieterich: la democracia no tiene lugar, ya que los cinco miembros permanentes del Consejo:Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, La Unión Soviética y China, disponen de un derecho de veto, cuyo uso puede bloquear cualquier iniciativa o actividad de los demás estados de la sociedad mundial. (13)

Asimismo, destaca el hecho de que sean los Estados Unidos el país más endeudado con la ONU; hasta el año pasado debía 1500 millones de dólares y su Congreso, en su mayoría republicano, ha puesto a últimas fechas como condición para aprobar el pago de la deuda que ésta se reduzca entre 25 y 30%. (14)

Cabe aclarar que no se pretende crear un estado de pesimismo que nos inmovilice, sin embargo, es necesario reconocer en qué condiciones reales operan estos organismos internacionales y cuáles son los márgenes políticos en que se dan las intervenciones de los países y sus intelectuales.

Con respecto a su tradición editorial, en una de sus misiones más significativas como es la educación, destacan entre sus obras más conocidas a nivel internacional:

- “La crisis mundial de la educación, un análisis de sistemas”, elaborado en 1968 por Philip H. Coombs.

- “El Informe Faure”. En 1971, en el marco de los movimientos estudiantiles que habían marcado el final de la década de los sesenta, la UNESCO solicita a una comisión presidida por el exprimer Ministro de Educación Francés, Sr. Edgar Faure, definir las nuevas finalidades que se asignan a la educación en virtud de la transformación rápida de los conocimientos y de las sociedades, las exigencias del desarrollo, las aspiraciones del individuo y los imperativos de la comprensión internacional y de la paz.

Veinticinco años después, la Conferencia General de la UNESCO congruente con esa producción y en condiciones similares de crisis mundial y con el reconocimiento de la educación como uno de los elementos fundamentales de la sociedad, invitó al Sr. Federico Mayor, Director General, a convocar una comisión que reflexionara sobre la educación y el aprendizaje en el siglo XXI, (15) cuya coordinación le fue delegada al Sr. Jacques Delors, con la misión de “realizar un trabajo de estudio y reflexión sobre los desafíos a que deberá hacer frente la educación en los años venideros y presentar sugerencias y recomendaciones en un informe que pueda servir de programa de renovación y acción a los decisores y a los responsables oficiales en el más alto nivel.” (16)

En la Comisión participaron catorce especialistas internacionales y se consultaron más de 160 personalidades a nivel mundial. Por nuestro país destaca las aportaciones en la Comisión del Dr. Rodolfo Stavenhagen y como consultor el Dr. Pablo Latapí Serré.

La obra está estructurada, además de una introducción por parte del coordinador de la Comisión en la cual realiza una síntesis general de la obra, por tres partes: en la primera denominada horizontes, integrada por tres capítulos (De la comunidad de base a la sociedad mundial, de la cohesión social a la participación democrática y del crecimiento económico al desarrollo mundial), se presenta una descripción, a manera de diagnóstico, de los escenarios y problemáticas que caracterizan al mundo; en la segunda, denominada principios, integrada por dos capítulos, se plantean los postulados que a través de la historia de la UNESCO se han venido formulando, a saber: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser, destacando por su incorporación el aprender a vivir juntos, a vivir con los demás, así como una resignificación de la educación permanente por una educación a lo largo de la vida.

En la última parte denominada orientaciones, integrada por cuatro capítulos, se concretan propuestas enfocadas principalmente a los sistemas educativos, al personal docente, al papel del político tomador de decisiones en educación, así como a la cooperación internacional presidida fundamentalmente por la UNESCO.

El informe se complementa por un epílogo, en el cual once de los catorce miembros de la Comisión hacen una contribución personal al informe consistente en un texto autónomo, con la idea de reflejar más fidedignamente la diversidad de problemas abordados, así como con un anexo, en el cuál se explícita la labor de la Comisión, el mandato, los principios y una relación de los participantes directos e indirectos.

Cabe destacar finalmente, la riqueza analítica que tiene el epílogo, ya que la disección del contenido de las ponencias individuales, en términos de la nacionalidad, perfil profesional y laboral, permite identificar de acuerdo con el trabajo de González Téllez, los juegos discursivos y de poder que se manifiestan a través de la lectura de la obra, Vgr. el impacto que los discursos personales tiene en los planteamientos centrales de la obra; el porcentaje de participación con respecto a los miembros de la Comisión de Asía (33%) contra (13%) de Africa, mientras que en las personalidades y organizaciones la participación más alta la tiene América y Africa con el 42%. (17)

La Globalización

En el inicio del informe, el Coordinador de la Comisión Jacques Delors plantea una introducción que denominó “La educación o la utopía necesaria”. Este título encierra una gran paradoja. La palabra utopía, del gr. ou, no y topos, lugar, se define como un lugar que no existe, usada clásica y literariamente como una quimera, un sueño, una fantasía, es una palabra difícil de conjugar como metáfora, recordemos vgr. la utopía de Tomás Moro o de Campanella en la Ciudad del Sol. (18)

Desde esta perspectiva, me parece que en esta obra no se aplica ni metafórica ni literalmente este concepto, pensar en una utopía es pensar en escenarios que salen de lo real, pero que a la vez son histórica y socialmente ubicables. En el caso del informe, el escenario retratado, que cruza toda la obra es la “globalización”. No hay tal utopía, éste es el hilo conductor. No obstante las diversas aportaciones de los autores, ya sean los matices conservadores, moderados o radicales, todos tienen de telón de fondo el discurso globalizador.

Pareciera que no existen otra formas de pensar el futuro, ¿realmente no podríamos imaginar un mundo diferente, no hay boleto de regreso?

Cabe mencionar que no es la única frase que desde una lectura de la realidad barre con la metáfora, lo mismo podríamos pensar por ejemplo del título del texto en cuestión “La educación encierra un tesoro”, cuya frase podría tener una doble connotación: la educación contiene un tesoro o está atrapada, no importando que sea un tesoro.

Pero en fin, se pueden efectuar muchas más lecturas; sin embargo, recordando el problema de la finitud y tratando de delimitar el eje de análisis, a continuación se argumenta como se va construyendo en el informe el discurso globalizador y dentro de éste las grandes ausencias que se presentan como efectos de la globalización, para posteriormente en función de los conceptos de la posmodernidad realizar un análisis más específico, que permita también valorar sus implicaciones al ámbito educativo.

El discurso globalizador si bien se encuentra en gran parte de la obra, se fija significativamente en los siguientes contenidos:

En la introducción se señala “un contexto marcado por la interdependencia cada vez mayor entre los pueblos y por la globalización de los problemas” (pág. 11); “la globalización de la cultura se realiza progresiva pero todavía parcialmente” (pág. 12); “Nuestros contemporáneos experimentan una sensación de vértigo al verse ante el dilema de la globalización, cuyas manifestaciones ven y a veces sufren, y ante la búsqueda de raíces, referencias y pertenencias. La educación debe afrontar este problema porque se sitúa más que nunca en la perspectiva del nacimiento doloroso de una sociedad mundial...” (pág. 13).

En esta parte del informe no se precisa lo que se entiende por globalización, sin embargo se le asigna un carácter mundial, que la educación tiene que reconocer.

En el Capítulo 1, “de la comunidad de base a la sociedad mundial”, se precisa la idea de globalización en los siguientes términos:

“Existe hoy en día un escenario mundial donde, lo deseemos o no, se juega una parte del destino de cada uno de nosotros. La interdependencia planetaria impuesta por la apertura de las fronteras económicas y financieras bajo la presión de las teorías librecambistas, fortalecida por el desmantelamiento del bloque soviético, instrumentalizada por las nuevas tecnologías de la información, no deja de acentuarse en los planos económico, científico, cultural y político. Percibida confusamente por los individuos, esa interdependencia se ha convertido en una realidad que impone limitaciones a los dirigentes” (pág. 33).

“En los últimos 25 años, el fenómeno de la globalización de las actividades se hizo presente en primer lugar en la economía. La suspensión de los reglamentos y la supresión de barreras de los mercados financieros, aceleradas por los progresos de la informática, dieron muy pronto la sensación de que éstos últimos ya no constituían compartimentos herméticos dentro de un vasto mercado de capitales dominado por algunas grandes plazas. Todas las economías pasaron entonces a ser dependientes de los movimientos de una masa de capitales cada vez mayor, que transitaba con gran rapidez de una plaza a otra en función de las diferencias de tasas de interés y de presiones especulativas. Siguiendo su propia lógica, que acentúa la concentración a corto plazo, estos mercados financieros mundiales ya no dan cuenta solamente de las restricciones de cada economía real sino que a veces parecen imponer, con su propia lógica, su ley a las políticas económicas nacionales. Poco a poco las actividades industriales y comerciales, se han visto afectadas por esta apertura de las fronteras... la interdependencia coyuntural hacen del mundo entero una caja de resonancia de las crisis industriales de los países más desarrollados.” (pág. 34 y 35).

Como se observa, las fijaciones de sentido (19) en la idea de globalización están centradas principalmente en los aspectos económicos y en cuanto a las nuevas tecnologías de la comunicación, sin negar que también se haga referencia vgr. a aspectos ambientales.

En los dos rubros que se destacan, se señalan desigualdades vgr. en el aspecto económico: “El desarrollo de las interdependencias ha contribuido a poner de relieve muchos desequilibrios: desequilibrio entre países ricos y pobres; disparidad social entre los ricos y los excluidos de cada país”(pág. 41). En el aspecto tecnológico se menciona que “no hay que olvidar que una población desasistida, todavía muy numerosa sigue excluida de esta evolución, en particular en las regiones donde no hay electricidad...” (pág. 37.)

Es este el escenario de globalización que está de fondo y el cual se maneja como ineluctable, hecho ante el cual debemos mantener serías interrogantes. Augusto Roa Bastos, intelectual latinoamericano, asegura categórico que es sólo otra forma de nombrar lo que antes llamábamos el poder imperial de las grandes potencias del mundo.

Es difícil, por la realidad de nuestros países, que este orden mundial pueda mejorar la relación de los países, las interconexiones de superación. “Es otro nombre para aquellas grandes fuerzas que tendían a unificar, a dar cohesión al mismo centro hegemónico de siempre simplemente para fortalecer el imperialismo económico. Eso es lo más global que existe. Es un término retórico que se usa, suena bien. Estamos ante la necesidad, entonces, de recuperar volúmenes de los que hemos sido despojados, a través de una larga historia de despojos. Esto de la globalización nos da la ilusión de que podemos volver a reintegrarnos a un magma humano internacional que ya no existe, y mi visión es que en realidad suena a colonialismo.” (20)

Desde esta visión más crítica de la realidad, una de las ausencias en este discurso globalizador es que el sistema de producción mundial está centrado en las empresas transnacionales, las cuales se han convertido en el espíritu rector de la aldea global.

Estos organismos productivos han dejado de ser meros exportadores de mercancías y servicios para crear una infraestructura mundial de producción y distribución cuyo valor se calcula superior a los 2.1 billones de dólares, es decir, dos veces mayor que el Producto Interno Bruto latinoamericano. De las alrededor de 7,000 empresas transnacionales que había en los años sesenta, el número ha crecido a 37,000 en la actualidad. (21)

De acuerdo con Heinz Dieterich, “Los ingresos combinados de los quinientos gigantes alcanzaron en 1994 la suma de 10,245.3 billones de dólares, es decir 50 por ciento mayor que el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense; diez veces mayor que el PIB de América Latina y del Caribe en 1990; 25 veces mayor que el PIB del país latinoamericano más grande (Brasil: 414.060 mmd en 1990); 43 veces mayor que el PIB mexicano (237.750 mmd) y 230 veces mayor que el venezolano (48.270 mmd).” (22)

Con base en su origen, que cabe mencionar es aparente pues gran parte de las mercancías que circulan por el mundo ya no tienen nacionalidad o por lo menos no es tan fácil ubicarlo (por ejemplo los autos que se ensamblan con piezas de diferentes países). De las diez compañías más grandes del mundo, seis son japonesas, tres son estadounidenses y una es británica/holandesa. La distribución geográfica de las corporaciones refleja las habituales estructuras de poder en la sociedad global: 435 de las 500 transnacionales más importantes -el 87 por ciento- pertenecen a los países del Grupo G-7. De ellas, 151 son estadounidenses, 149 japoneses, 44 alemanas, 40 francesas, 33 británicas, 11 italianas y 5 canadienses. De América Latina se encuentran 2 brasileñas, 2 mexicanas y una venezolana en la excelsa lista de amos del mercado mundial; pero es significativo que esas empresas pertenecen, sin excepción, a los sectores primarios y terciarios: tres son petroleras y dos de servicios (banco y teléfonos), reflejando, de esta manera, la virtual inexistencia de un potencial industrial latinoamericano en el mercado mundial. (23)

Es un hecho que en el análisis del proceso de globalización económica y mundialización capitalista, se suelen privilegiar y hacer explícitos solamente los grandes cambios en la estructura y la dinámica del intercambio de mercancías en el terreno de la ingeniería financiera, la desregulación, y la mayor libertad de movimiento de capitales, o bien se destaca el dominio -ahora sí- planetario de la relación-capital, sin embargo poco se dice de los efectos que esta globalización económica y tecnológica tiene para los países pobres del mundo o si se dice, como en el caso del informe “Delors”, los datos nunca dejan de ser críticos.

Para darnos una idea complementaria al análisis que presenta el documento “Delors” sobre los efectos sociales de la globalización, de las incongruencias que se generan y del marco social en que está actuando y actuará la educación, podemos tomar como referencia los siguientes datos:

• De acuerdo con información del Banco Mundial, en números absolutos los pobres extremos aumentaron en más de 80 millones en tan sólo seis años, al pasar de 1 230 en 1987 a 1 310 millones de personas en 1993 (según la metodología del umbral de la pobreza absoluta, donde una persona es pobre si subsiste con un ingreso de menos de un dólar al día), concentradas sobre todo en las zonas rurales de Asia meridional, África subsahariana y Latinoamérica. Casi la tercera parte de la población urbana del mundo vive en un estado de pobreza absoluta. En 1990, esta situación hubiera representado unos 400 millones de individuos; se prevé que la cifra ascienda a 1 000 millones al final del siglo. (24)

• El reporte sobre Desarrollo Humano (1998) presenta un mundo en donde la mayoría de las personas viven en una pobreza devastadora, mientras que muy pocas disfrutan de la abundancia. El crecimiento del consumo en el siglo XX no tiene precedente en escala como en diversidad, ha sido mal distribuido, dejando un cúmulo de carencias y desigualdades. El consumo per capita se ha incrementado en los países industrializados en alrededor de un 2.3% anual durante los últimos 25 años, sin embargo el 20% de la población más pobre del mundo ha quedado fuera de este crecimiento.

“Más de mil millones de personas están privadas del consumo destinado a cubrir sus necesidades básicas. De los 4.4 mil millones de personas que hay en los países en vías de desarrollo, cerca de tres quintas partes no tienen servicios sanitarios básicos, casi una tercera parte no tiene acceso a agua potable, una cuarta parte no tienen viviendas adecuadas, un quinto de ellos no tienen acceso a los servicios modernos de salud. Una quinta parte de los niños no llegan más que al quinto grado en la escuela...” (25)

La diferencia con respecto a los países industrializados, se puede observar en el consumo de un niño nacido en la Ciudad de Nueva York, Paris o Londres, quien el día de hoy consume, desperdicia y contamina más durante toda su vida, que 50 niños en un país en desarrollo. (26)

• El desequilibrio alcanza también a los países del primer mundo. Entre el 7 y 17% de la población de estos países son pobres. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo ha encontrado los extremos más impresionantes aun dentro de los Estados Unidos, donde el 16.5% de la población vive en la pobreza y una quinta parte de su población es analfabeta funcional. (27)

• El proceso de globalización no sólo está integrando al comercio, a las inversiones y a las mercancías financieras, sino que también está integrando mercados de consumidores con un constante flujo de nuevos productos, lo que genera una competencia salvaje. (28)

• La Organización Internacional del Trabajo destaca que:

“Un billón de trabajadores -aproximadamente un tercio de la fuerza laboral del mundo- están desempleados o subempleados, cifra que no ha variado sustancialmente en las estimaciones de la OIT. De ese billón, unos 150 millones se encuentran de hecho desempleados, buscan trabajo o están en disposición de trabajar. Además del 25 al 30% de los trabajadores del mundo- o lo que es igual, entre 750 y 900 millones de personas- están subempleadas; es decir su jornada de trabajo es sustancialmente menor que la jornada completa que desearían realizar, o su salario es inferior al que necesitarían para vivir”. (29)

Las cifras anteriores nos permiten reflexionar sobre el contexto en que tenemos que situar la acción educativa y preguntarnos una y otra vez ¿Este es el escenario que queremos, ésta es la utopía deseada. Ante el planteamiento dominante, según el cual el capitalismo ha ingresado a una nueva etapa de su desarrollo, conformando “una nueva totalidad histórica”, en la que las fronteras se nulifican o se anulan y donde el Estado nación y la soberanía se tornan “anacrónicos” y “quiméricos”, pues tanto éstos como la economía y la sociedad nacional funcionan como provincias de la sociedad global, se impone la necesidad de pensar y repensar un razonamiento alternativo que busque la verdadera novedad de los tiempos que nos ha tocado vivir y las consecuencias de un planteamiento que sostiene que las fuerzas inexorables de la autorregulación por el mercado presentan como imposible u utópico cualquier razonamiento o determinismo del globalismo homogenizante. (30)

Así pues, sean cual sean los procesos y efectos que se generen con la globalización, sea el queso Suizo u Holandés como lo apunta la metáfora de Carlos Fuentes, (31) lo cierto es que más que inmovilizarnos con esa realidad, o que nos suceda lo que con las explicaciones de la teoría de la reproducción en donde de la crítica se pasaba a un estado de parálisis al comprender que el mundo estaba dado y que no podría haber movimientos, lejos de eso creemos que efectivamente la educación es un factor de cambio y que en ese sentido vale idear y trabajar por la utopía.

Globalización -educación- posmodernidad

Alicia de Alba señala que el término posmodernidad resulta resbaladizo e impreciso, características que responden precisamente a la realidad sobre la cual quiere dar cuenta, a la que pretende escrutar, comprender, reconstruir. (32)

La construcción y los significados actuales que se le atribuyen a la palabra posmodernidad varían, entre otras cosas, en función del nivel de desarrollo de las sociedades. Hay varios pensadores que coinciden en que es una palabra que para el caso de América Latina no se aplica, porque nuestras comunidades ni siquiera han llegado a la modernidad, mientras que en los países europeos o norteamerica ahora es motivo de serias reflexiones, entre otras de lo que significa la razón, el hombre como centro del universo, la ciencia, el progreso, etc. (33)

También es cierto que se puede entender a la posmodernidad como una moda sociocultural, o como un término bajo el cual se agrupan las más diversas demostraciones de los problemas que venimos padeciendo en las diferentes manifestaciones de la cultura occidental; sin embargo, es un hecho que en el análisis de los pronunciamientos posmodernos se puede tener un valioso acceso para reflexionar en torno a la problemática del hombre en la modernidad tardía. (34)

Antes de hablar de posmodernidad, conviene precisar el concepto que le precede, es decir la posmodernidad. Luis Villoro hace una excelente disección de dos términos que son claves para entender la modernidad y la nueva concepción dentro de la posmodernidad: sujeto y razón.

Plantea que en el pensamiento antiguo, tanto griego como romano, el hombre es un ente entre otros, sólo a partir del todo podemos determinar el lugar que le corresponde; el cambio en la modernidad se da cuando ya no se considera al hombre desde el mundo, sino al mundo desde el hombre, éste es un sujeto ante el que todo puede ser objeto. Así, el hombre es visto como un sujeto autónomo, abierto al mundo, para transformarlo según sus proyectos y su trabajo (35)

“Con respecto a la razón, la modernidad formula un proyecto de racionalización del universo, se trata de una visión totalizadora. El Siglo XVII se convierte en el proyecto de una ciencia universal, capaz de expresarse en ideas claras y de formularse en lenguaje matemático. Todo debe estar sujeto a las condiciones marcadas por la razón. En la Ilustración se vuelve el ideal del dominio universal de la razón. En los siglos XIX y XX se concreta en el avance triunfal de la ciencia y la técnica, transformadoras de la morada humana”. (36)

El ideal de racionalización no sólo se plantea para la naturaleza, también para la sociedad, concibiendo a la sociedad como resultado de un acto racional; idea que conlleva la concepción de progreso de la humanidad.

Pero la historia no es un proceso lineal y de cortes exactos, la razón totalizará es al mismo tiempo cuestionada por grandes pensadores; es en el siglo XIX y la primera mitad del XX en donde a partir de dos fracasos dramáticos a escala planetaria la crisis de las ideas básicas de la modernidad se generaliza: la depredación de la naturaleza amenaza con agotarla, es un progreso que no es el esperado para una morada digna del hombre. A esta crisis se le suma el ideal de transformación de la sociedad, el Capitalismo ha conducido a sociedades dominadas por una burocracia tecnocrática, donde el ciudadano queda reducido a anónimo sujeto de consumo (37). Sin dejar de agregar que la razón no ha detenido los grandes conflictos y barbaries de las cuales todos podríamos enumerar ahora mismo varios ejemplos.

Estos conceptos más otros que abordaremos más adelante, están en el centro del debate del posmodernismo y la educación al ser una disciplina humanística está obviamente involucrada. Desde esta perspectiva, en el informe se identifica un exacerbado educacionismo, se ubica a la educación como la gran revelación.

“La educación durante toda la vida se presenta como una de las llaves de acceso al siglo XXI. Esta noción va más allá de la distinción tradicional entre educación básica y educación permanente y responde al reto de un mundo que cambia rápidamente. Pero esta afirmación no es nueva, puesto que en anteriores informes sobre educación ya se destacaba la necesidad de volver a la escuela para poder afrontar las novedades que surgen en la vida privada y en la vida profesional. Esta necesidad persiste, incluso se ha acentuado, y la única forma de satisfacerla es que todos aprendamos a aprender”. (38)

Se sigue magnificando a la ciencia y la tecnología en la resolución de problemas. La búsqueda del interés pragmático y del utilitarismo tecnológico, se convierten en los fines de la educación, cuando tendrían que ser sólo alternativas para lograr el desarrollo integral de la persona. La educación que pudo ser una alternativa de la modernidad para propiciar un mundo organizado por la razón íntegramente humana, se encuentra atrapada por uno de sus intereses dominantes. Se ha sometido a la ciencia olvidando su fundamento filosófico, ha contribuido notablemente a la anulación del mundo de vida, por el mundo limitado de la tecnología científica. (39)

El mundo de vida del sujeto queda anulado en el intento de controlar y manipular las acciones. El predominio, pues, de un tipo de racionalidad, la científico-técnica, es una de las características en que deriva la modernidad, y uno de los elementos que configuran todas las instituciones fundamentales de la sociedad moderna. Racionalización e institucionalización van de la mano, incluyendo, fundamentalmente, a las instituciones educativas, en tanto se pretende hacer de la práctica educativa, uno de los momentos más importantes para reproducir los fines y valores que se propone la sociedad. (40)

En la autopia que se plantea en el documento Delors, es conveniente ponerle limites a la razón, la educación es parte de esa razón. Habría que caminar con cuidado y plantear al igual que con la ciencia y la tecnología sus limites, pero al mismo tiempo valorar que la educación serviría para entender las nuevas conciencias del tiempo y el espacio que los avances científicos y tecnológicos han redefinido (41). Será entonces la educación juez y parte, juez en tanto que verdaderamente tendrá un papel decisivo para la compresión de los significados de esa modernidad pero también deberá cuidar de no caer en la inercia de una razón absoluta, que sea parte de lo que hasta aquí hemos venido cuestionando.

Desde este mismo referente posmoderno, se puede efectuar también el ande análisis de las relaciones de alteridad y de rechazo de los grandes relatos, en el marco de la globalización y del multiculturalismo.

Uno de los aspectos claves en el análisis de la globalización es el del multiculturalismo. En el Capítulo 1 del informe se hace referencia a “las múltiples caras de la interdependencia planetaria”, específicamente en lo local y lo mundial y en comprender al mundo, comprender al otro.

Cabe aclarar que el análisis es general y no se considera una revisión desde el multiculturalismo; al respecto se señala que “... la exigencia de verdad, que conduce a reconocer que los grupos humanos, los pueblos, las naciones, los continentes no son todos semejantes, por este simple hecho, nos obliga a mirar más allá de la experiencia inmediata, a aceptar la diferencia a reconocerla y a descubrir que los demás pueblos tienen una historia que también es rica e instructiva. El conocimiento de las demás culturas conduce entonces a una doble toma de conciencia: la de la singularidad de la propia cultura pero también la de la existencia de un patrimonio común de toda la humanidad”. (42)

En el ámbito de la transculturización se aborda, de manera muy superficial, la globalización-uniformización de la cultura, en donde se debe valorar la manera silenciosa, pero eficaz en que los medios electrónicos de comunicación infunden modelos culturales dominantes.

En este contexto, interesa identificar los procesos de transculturización, en donde se propagan los estilos de vida de las clases medias de occidente urbanizadas e industriales.

Al respecto, cabe destacar que en los países latinoamericanos se transmiten en promedio más de 500 mil horas anuales de televisión, mientras las naciones europeas sólo difunden 11 mil. La proporción de videocaseteras en Argentina, Perú, Colombia, Venezuela y México (más de 30% de los hogares), es superior a la de Bélgica (26.3%) e Italia (16.9%) (García Canclini, 1994). Aproximadamente el 70% de las películas difundidas por la televisión, las salas de cine y los videoclubes en Argentina, Brasil, Venezuela y México provienen de Estados Unidos.

En virtud de lo anterior, habría que analizar ¿qué sentido tiene hablar de un mundo multicultural que adopta globalmente patrones culturales de los países hegemónicos económicamente?

¿Qué hacer en el contexto de la globalización con los 30 millones de indígenas que viven en América Latina?, considerando que son grupos que poseen territorios diferenciados, lenguas propias (cuyos hablantes aumentan en unas regiones) y hábitos de trabajo y consumo que los distinguen. La resistencia de cinco siglos de los Aymara (2 millones); los Mapuches (700 mil); los Mixtecos (600 mil), los Mayas, Nahuas y los diez millones de Chequas. (García Canclini, 1994) (43).

Aún más como señala Canclini ¿cuál puede ser en el futuro la presencia en el mercado internacional y la capacidad de autogestión de un continente como el latinoamericano, con una población que supera el 8% de la población mundial, mientras sólo participa con el 6% del producto interno bruto del planeta, el 3.2% de la producción de bienes de capital.

Realmente es posible hablar de integración de estas comunidades de un modo pleno al desarrollo moderno rescatando lo sustantivo de su cultura.

- ¿Qué pasa con las nacionalidades en este contexto? Paradójicamente junto a las tendencias globalizadoras constatamos la persistencia y a veces la exasperación de las tendencias nacionalistas. Esto es consecuencia de que los referentes históricos, locales o regionales no han dejado de tener relevancia sino que se incrementan cada vez más.

El proceso vivido por la unidad europea es un buen ejemplo: se da en un contexto de globalización, ha reintroducido por un lado la importancia de lo global, redimensionando el impacto de los procesos sociales de integración.

- Cuál es actualmente la noción de frontera?, debe ser considerada de otra manera. Las fronteras físicas dejan de tener importancia, en tanto que los límites se reorganizan de otra manera social y simbólica. La conquista de territorios se realiza de otra manera, las invasiones son simbólicas, impactando más que lo físico, lo cultural.

En virtud de la situación antes presentada, cobra vigencia la preocupación posmodernista acerca de las relaciones de alteridad planteadas en el análisis del documento “Delors”, en el sentido de reconocer las diferencias e incorporar en los aprendizajes el convivir con los demás.

Actualmente existe una sería reflexión acerca de la relación ontica-epistémica entre el “yo y el tú”. Gadamer plantea que el encuentro con el otro podría clasificarse en tres grupos: el otro entendido como instrumento, analogon y apertura: (44)

El otro, además de ser absolutamente previsible, es un instrumento para mí porque lo utilizo para mis propios fines. No hay duda que andamos muy lejos de lo que podría comprenderse como un acercamiento moral al otro, o una interacción moral.

El otro como análogon es la postura más característica de la ortodoxia fenomenológica que, por otro lado, Husserl procuró evitar. En este caso, el otro sí es reconocido como persona, como distinto, pero la comprensión de éste sigue siendo un modo de referencia a mí mismo. El tú, en la relación analógica, pierde la inmediatez. El tú es comprendido, pero desde la posición del otro.

El otro aparece en la tercera relación Gadameriana como apertura. Hay que dejarse hablar por el otro. Comprender al otro no significa en modo alguno abarcarlo, someterse a él, o hacer lo que te pide. ¿Qué significa, entonces, abrirse al otro?

La apertura hacia el otro implica, pues, el reconocimiento de que debo estar dispuesto a dejar valer en mí algo contra mí, aunque no haya ningún otro que lo vaya hacer valer contra mí.
[Gadamer?

La acción entre dos sujetos implica una relación comprensiva y por lo mismo una traducción. Comprender al otro significa traducirlo, de ahí que desde el punto de vista hermenéutico jamás pueda tenerse acceso al original. En la cotidianidad las acciones son crecientes o decrecientes, pero en ningún caso ni estáticas ni unidireccionales. Toda acción implica un futuro y por lo mismo un proyecto en constante construcción.

Estos conceptos ónticos y epistémicos guardan estrecha relación en como ven los países poderosos a los países débiles. En el discurso del informe existe desde mi punto de vista una relación análoga, no hay apertura del “yo”, el otro siempre es en función del “yo”, se sigue tocando al son del que detenta un poder material o ideológico.

Aquí es donde cobra importancia también la noción de igualdad y diferencia, hay que estar atento siempre a esta última, la diferencia es siempre un producto de la historia, la cultura, el poder y la ideología.

En este marco tendríamos que plantear como señala Peter Mclaren, un multiculturalismo de la resistencia, el cual se caracteriza porque “rechaza ver a la cultura como no conflictiva, como armoniosa y consensual”. La democracia es entendida como ocupada no se da sin costuras, lisa o siempre en un estado relativo de equilibrio político y cultural. El multiculturalismo de la resistencia no ve a la diversidad en si misma como una meta, sino que más bien sostiene que la diversidad debe ser afirmada dentro de las políticas de crítica cultural y un compromiso con la justicia social. El multiculturalismo sin una agenda transformadora política puede simplemente ser otra forma de acomodación al status quo. (45)

Finalmente, conviene plantear porque el rechazo a los grandes relatos. El cuestionamiento surge porque si se parte del análisis del escenario que permea el informe Delors, se pretende universalizar un discurso globalizador en un momento en el que la posmodernidad, de acuerdo con Lyotard ofrece abandonar los grandes relatos, para tener relatos pequeños y parciales que resuelvan la problemática diferenciada de los distintos grupos. Hoy se habla de una ética provisional y de circunstancias, que olvida los viejos principios y contratos para justificar las diferencias y discriminaciones y que ofrece resolver la problemática dependiendo de los acuerdos temporales de los actores.

Los relatos tuvieron la función de legitimar las normas y valores por los que se rige una colectividad, ejercieron las funciones de cohesionar a la sociedad y de legitimar sus proyectos, esto es claro en los planteamientos vividos por ejemplo en la guerra fría socialismo o capitalismo. Si este es un serio cuestionamiento de la posmodernidad,¿por qué no cuestionar el gran escenario globalizador? que como ya se vio legitima un proyecto que no depara nada cierto para nuestros pueblos latinoamericanos. Es un hecho que los grandes fundamentos de la razón ahora son sólo mitos.

Apertura, no conclusión.

Para ser congruentes con la idea planteada inicialmente en la introducción, en el diálogo con el texto no podemos llegar a conclusiones, es preferible mantener la idea de apertura.

La experiencia de la apertura en documentos como el de Delors representa la posibilidad de interpretar y comprender los discursos mundiales actuales sobre la educación y establecer relaciones con lo que está sucediendo en los países latinoamericanos y específicamente en el caso de nuestro país.

Este ejercicio nos obliga a no asumir textualmente los discursos, es necesaria la reflexión permanente, es conveniente ubicar a la educación en el contexto social que la origina y al cual debe responder, así como asumir la voz de cambio de aquellos sectores de la sociedad que propugnan por una transformación de la sociedad.

Hoy más que nunca necesitamos cuestionarnos el escenario de globalización y construir verdaderas utopías locales; no debemos ignorar el peligro que implica hipnotizarnos con escenarios, que a fuerza de repetirlos se convierten gradualmente en vida cotidiana.

En este contexto, la posmodernidad representa una posibilidad epistemológica y teórica para el amplio campo de las ciencias sociales y humanas (como es el caso de la educación), toda vez que puede proporcionarnos herramientas para imaginar mundo-mundos distintos y pensar en valores educativos que verdaderamente promuevan la formación integral del hombre y que favorezcan una congruencia entre ser, pensar y actuar.


Notas:

(1) Fernando Coellar Reyes es Director General de Desarrollo Social, Delegación Iztapalapa, Profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM

(2) Cfr. Comisión de la Comunidad Europea Libro Blanco sobre la Educación y la Formación.

(3) Cfr. Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento/Banco Mundial Educación Técnica y Formación Profesional. Consejo Internacional para el Desarrollo de la Educación Estrategia para mejorar la calidad de la Educación Superior
en México.

(4) Cfr.. Jacques Delors La Educación encierra un tesoro.

(5) Este comentario no pretende caer en un científicismo, ya que nadie puede creerse seguro porque se apoya en la objetividad de su procedimiento metodológico y niega su propio condicionamiento.

(6) Cfr. Hans George Gadamer. Verdad y Método I. p. 375.

(7) Ibid. p. 458.

(8) Cfr. Anexo No. 1.

(9) Cfr. Diccionario de Ciencias de la Educación. Santillana pp. 1393-1384.

(10) Cfr. Anexo No. 2.

(11) Diccionario de Ciencias de la Educación. op. cit. p. 1394.

(12) Cfr. Heinz Dieterich Steffan Globalización, Educación y Democracia en América Latina. p. 69.

(13) Idem.

(14) Cfr. Periódico “La Jornada “del 23 de septiembre de 1997.

(15) Cfr. Anexo No. 3.

(16) Jacques Delors. La educación encierra un tesoro. p. 288.

(17) Cfr. Ma. Eugenia González Téllez. Juegos Discursivos- Juegos del Poder. P.5.

(18) Si bien la connotación de utopía que se sigue en esta parte es la clásica, el concepto ha trascendido, ha dejado de ser sinónimo de fábula o quimera, recuperando su sentido auténtico de modo específico de conocer la realidad a través de su proyección ideal de la misma “la crítica precedente había cometido el error grosero de confundir el modo de pensar utópico en la expresión literaria más frecuentemente adaptada por aquél”. Cfr. Diccionario de Ciencias de la Educación. Op. cit. p. 1400.

(19) Esta categoría y la que aparece más adelante (ausencias)fueron planteadas por la Dra. Alicia de Alba para el análisis de aquellos significados que son recurrentes o no aparecen en el discurso de la obra.

(20) Cfr. Periódico “La Jornada” viernes 25 de septiembre de 1997.

(21) Heinz Dieterich Steffan. Globalización, Educación y Democracia en América latina. p. 49.

(22) Ibid. p. 50.

(23) Idem.

(24) Cfr.José Guadalupe Gandarilla Salgado. La Globalización: efectos y tragedias sociales. pp. 21-24.

(25) Cfr. Organización de Naciones Unidas. Informe de Desarrollo Humano. 1998. pp. 3-4.

(26) Ibid. p.1.

(27) Idem.

(28) Ibid. p. 10.

(29) Organización Internacional del trabajo. Informe de la OIT sobre el Empleo en el Mundo 1998-1999. p.1.

(30) José Guadalupe Gandarilla Salgado. op. cit. pp 21-24.

(31) Carlos Fuentes Por un progreso incluyente. pp. 42-54.

(32) Cfr. Alicia de Alba. Posmodernidad y Educación. p.132.

(33) Adriana Puiggrós. Modernidad, Posmodernidad y Educación. p. 179.

(34) Leonardo Méndez Sánchez. El hombre en la modernidad tardía, reflexiones en torno a la posmodernidad y la práctica educativa. p. 1.

(35) Cfr. Luis Villoro. Filosofía para un fin de época. P.44.

(36) Idem.

(37) Ibid. pp.45-46.

(38) Jacques Delors. Op. cit. p. 16

(39) Leonardo Méndez Sánchez. Op. cit. p. 3

(40) Idem.

(41) Cfr. Jürgen Habermas. Nuestro breve siglo. pp. 40-41

(42) Jacques Delors. Op.cit. p. 45.

(43) Las cifras varían Stavenhagen señala que son 400 grupos indígenas que constituyen una población de aproximadamente 40 millones de hbitantes.

(44) Cfr. Hans. Georg Gadamer. Op. cit. pp. 421-439

(45) Cfr. Peter Mclaren y Kelly Estrada. Un diálogo sobre multiculturalismo y Cultura democrática. p. 31P


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